viernes, 12 de abril de 2013

Un libro

Abrí el libro y se callo una hoja, al recogerla recordé aquel instante,
la casa en el parque, la enredadera que trepaba por el muro donde
todas las tardes parábamos al pasar, mis recuerdos me llevan a la
primavera y al sol de media tarde, cuando volvíamos a clase y nos
quedábamos un poco allí para hablar, para vernos.
Aun hoy sonrió, que jóvenes y que ingenuos, como me latía el
corazón solo con verte, si además me sonreías veía el cielo sin
mas, sin decir nada solo mirarnos a los ojos y ya.
Que felicidad aquel cosquilleo en el estomago, y ese hola, te
paraste en el muro y me diste la hoja, un trozo de aquella
enredadera, que hoy se cae al volver a leer el libro, la tengo
cariño, a la hoja, a ti, y a este libro que de vez en cuando me
gusta volver a leer, me gusta recordar que la felicidad nunca
se olvida, es solo un segundo, pero merece la pena, a veces
vale mas un segundo, que una eternidad.

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