sábado, 23 de junio de 2012

No brilla igual el mar, ni tiene el mismo azul el cielo,
ya no lo veo, ni me impresionan sus rugidos ni su
bamboleo, ya no me produce escalofríos, ni al ver
su azul te veo, no ya no te veo.
Ya no estas en la cresta de sus olas, ni en aquel
velero, que surcaba todos los mundos en los que
yo creo.

Contigo

Compartir mis ilusiones, mis esperanzas, esos sueños
incumplidos, oír tu risa cada mañana y dormir con el
ronroneo suave de tu voz.
Cerrar los ojos y sentir tu olor, amanecer cada día a
tu lado, mirar juntos el sol, la vida al fin tiene sentido, 
compartir mis sueños contigo.

sábado, 2 de junio de 2012

La muerte del Rey Asad

Corría el año 829, cuando el Rey Asad ve aterrado como de su querido
Mar Mediterraneo, en una noche de luna llena, surgen sin parar hombres
armados, bestias, maquinas que escupen fuego, destrucción, haciendo
de esta noche de Mayo un solsticio de dolor y muerte.
Asad no ceja en su empeño y lucha valiente hasta la extenuacion, de
pronto al amanecer el enemigo huye, se agazapa.
¡Ensillad mi caballo Zahir! Quiero ver la Alhambra.
Desde muy niño sabe, por predicción de la Gran Sacerdotisa, que quizás
hoy sea su ultimo día.
Llega veloz a los jardines de la Alhambra y se funde en un abrazo con
su amada:
 ¡No sufráis por mi! y recordad, si muero, mi sangre brotara por las
 fuentes de la Alhambra.
Al volver al campamento se ven las primeras luces del alba.
¡Suenan los clarines, la suerte esta echada!.
La lucha es feroz y el Rey no se amilana, hasta que una lanza envenenada
atraviesa su corazón y trunca sus esperanzas.
Antes de morir, ve como Fernando I vencido se marcha, y sonríe al
pensar que ha salvado Granada.
Grandes son sus funerales, el pueblo lo ensalza, la princesa Yasmine llora
su ausencia desde la torre engalanada, y ve como se tiñen de rojo los
jardines de la Alhambra.