Es el mismo cielo, el mismo mar, y su azul tan intenso que nos hace creer que ese es el color del sol.
El sitio es perfecto, la playa maravillosa, el mar besa el borde de la montaña suavemente, sin dañarla sin llevar a su vuelta ni un poco de la hierba verde.
Esta lleno de gente, sin embargo yo sigo sintiéndome sola, saludo a una amiga, y voy directa al agua, me encanta sumergirme y saltar sus olas, desde allí ves la playa de otra forma, menos clara un conjunto de muchas cosas, la miro y pienso "salvaría solo a los niños" y me rió, cada día estoy peor, pero me encanta sentir el agua.
Al cabo de un rato me voy y me tumbo en la toalla, se acabo, es imposible no enterarte de lo de fulanito y menganita...porque aunque no quieras y lo intento, me gustaría dormirme, pero saco un libro y me pongo a leer, sigue con lo de la chica exceptuando unos segundos que le dice al niño: cuidado con el agua.
Al fin, ya se toda la historia y su actuación salvadora,que "yo ya se lo adverti" bueno creo que este es mi tope, así que mañana otra dosis de salvación...que bonito es el mar.