Cuando me siento mal, siempre pienso en ti,
en tus calles, tus plazas, los rincones en los
que me refugiaba.
Recuerdo mis amigos a los que adoro, el olor
del carbón, que desprenden tus cocinas en
invierno, y que aun hoy me hacen evocar el
cariño, la amistad, el amor, porque refugiada
en tu olor, pase los mejores años, esos en los
que vuelas con ilusión, donde todo es posible
y el único limite lo pone tu imaginación.
Cuando me siento sola siempre pienso en ti,
eres el refugio que nunca me falla, eres el
guardián de mis sueños infantiles, el único
lugar donde nunca me siento extraña, porque
ahí tu, guardas todos mis secretos, mis primeros
amores, mis amigos, mis odios y mis sinsabores,
mis mas recónditas sensaciones de juventud.
Todo lo que es realmente mio, mi gente y a ti,
que me esperaras siempre, Papa, no supe decirte
lo mucho que te quiero.
Cuando me siento mal siempre pienso en ti, mi
pueblo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario