jueves, 6 de diciembre de 2012

El roble

Me duelen los silencios, del invierno que no acaba,
aquella primavera, se torno fría, despiadada.
El roble se derrumba, llora por su amada, ella le
sonríe discreta, ya lejos de la montaña.
El río que le oye se acerca, le acuna con su canto,
lo tapa y el roble ya sin fuerza espera que vuelva
el alba.
Es el roble de mis bosques, aquel que tanto amaba,
al verle así de triste, se me rompe el alma.
Me acerco, quiero decirle que no tema nada, pronto
llegara la primavera y volverá a reír con su amada.
¿Vera la primavera mi casa en la montaña? ¿ podre
como el roble volver a reír de madrugada?.

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