Puedo echar la culpa a la luna,
al sol, o a mi corazón,
puedo engañarme toda la vida,
y no mirar en el fondo de mi
alma, esa verdad que me duele,
que me abrasa,
puedo seguir mirando al mar,
al cielo, y preguntar cada
mañana si te vieron,
pero se, que nada me dirán,
porque de ti nunca supieron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario