La luna lo entiende porque es mujer,
sabe de las aventuras del sol, ella
ve su despertar alegre y jugueton
pero eso no impide que desaparezca,
volviendo luna, triste al anochecer.
Ella guarda sus recuerdos, cuando
felices se perdían los dos, la noche
les protegía, se iban por el acantilado,
bailando sobre el mar o simplemente
miraban el horizonte y las luces de la
ciudad.
Los recuerdos hacen llorar a la luna
y se mezclan con sus sueños, ya no
sabe que es la realidad, piensa luna,
es una mezcla de todos ellos.
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