Pense que adivinabas, soñe que sabias,
senti que soñabas, que me sentias,
pero al despertar lloraba porque no
creias.
La luz se adivina, despierta el dia,
el camino es largo y la felicidad mia,
no importa el frio, la hora, el dia,
ni la sinrazon del no podia.
Al final veo la hermita, no hay dolor
ni reproches, ni desazon, ni siquiera
la tristeza que nos acompaño, solo el
verde del valle y la noche nos envolvio.
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